
Bien, heme aquí, hecha añicos pero viva (para desgracia de quien/es resulten responsables de los daños).
No escribo hace varios días, ante todo porque tengo algo atragantado, y sé que ustedes se imaginan de qué se trata, y no quiero usar MI blog para eso. Es decir, no quiero hacer "la gran Moria", que hace catarsis con platea y pullman. En esta ocasión, será a puertas cerradas, no porque me de vergüenza, sino porque estoy algo cansada, de levantar pedestales y subir a super héroes, que yo voy inventando.
Mientras todos ven claramente, que es el resultado de enamorarme de mi imagen reflejada en el lago.
Porque me he enamorado siempre, de lo que creo que el otro es, y en realidad soy yo. La respetuosa soy yo, la que brinda el corazon soy yo, la que cuida soy yo, la firme soy yo, la leal soy yo, la compañera soy yo, la amante soy yo.
Todo soy, y todo lo traslado a alguien que no es, que nunca fue y no puede cargar con mis espejos ni con mi mirada extasiada en mí. (bue.. banquete para psicólogos).
Aclarado el point one, la segunda cuestión se refiere a que a partir de mañana, vienen todos los exámenes que quieran imaginar, y esto se va extender hasta finales de diciembre.
El problema está en que, a raíz del ítem 1 yo no sé si podré con el ítem 2.
A todo esto se suma un inesperado factor 3, que no tiene nada que ver con las cuestiones del corazón ni con las cuestiones académicas. A veces me comporto como Edipo, busco tanto la verdad, que cuando la tengo frente a mí, quisiera arrancarme los ojos literalmente.
A todos los que me hicieron la segunda, gracias. Esto incluye: a los mails, a los mensajes de texto no contestados, las llamadas a casa, a las que me cagaron a pedos, a los que escribieron en mi muro, a los que de algún modo me tiran siempre la mejor.
Voy a estar bien, quiero estar bien, debo estar bien, merezco estar bien.
"¿Por qué escribo? La respuesta verdadera es la siguiente: escribo porque quiero ser amado" Paulo Coelho.




