
El orden de los factores SI altera el producto. Los principios matemáticos han sido refutados en mi campo empírico. Y no me alegra. Nouuuuuuuuuu!
Mientras trataba de abandonar mis aposentos, como excusa para no sacar los pies fuera de la cama, me puse a juguetear alegremente con mi telefonito.
De pronto, por uno de esos laberintos intrincados de mi memoria recordé que era domingo, y hacía frío. En resumen, hice asociación libre de ideas y terminé en lo que llamaré "ÁREA ULTRA RESTRINGIDA".
Todo cambia, lo que últimamente noto es la frecuencia con que los aparatos que facilitan nuestra comunicación, tienen problemas y pierden cosas en sus inconmensurables espacios virtuales, y allí es donde devienen absurdos, y obstaculizan el feedback. (ponele que fue así y yo soy rubia de ojos azules).
Por otro lado, siempre sostuve que lo que hace que algunas personas se tornen tan interesantes, (como zanahorias que esta coneja no puede perder de vista) es la capacidad innata que poseen para sorprenderme.
Ahora bien, tenemos zanahoria + coneja= sorpresa! Nop.
Qué pasó acá?
Se suponía que esto funciona así: yo digo o hago algo, la "zanahoria" acto seguido hace y/o dice algo, que no entraba en mis especulaciones más fatídicas, y me deja al borde del abismo con la boca abierta, desencajada.
Pero (qué palabra que borraría del diccionario) resulta que la "zanahoria" por no decir "zapallito" (guarda! no dije zapallo, usé un diminutivo o sea, hay un cariño) hace exactamente lo que yo esperaba, dice lo que yo sabía que iba a decir usando las palabras que yo imaginé.
Qué hice para merecer esto?
Dios te suplico que no lo hayas convertido en alguien predecible! No me hagas esto por favor!
Si hubo un tiempo que no había brújula que pudiese con el contenido críptico de ese cerebrito que muchas veces me sacó el sueño. Sí solía ser tipo crucigrama en sánscrito!
No uses edulcorante!
Yo esperaba una de sus dagas de doble filo. Estaba lista para esa dosis de su veneno al que no soy inmune, porque sólo él tiene el antídoto y no me lo da (y ahí es donde me pone a punto caramelo).
Estoy pensando en que existe la remota posibilidad que la "zanahoria" haya olvidado lo bien huele este chocolate cuando amaga a derretirse con su contacto, y lo bien que se conjuga con el invierno.
Zanahoria matame! (pero nunca me dejes elegir cómo).
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