lunes 25 de julio de 2011

SIN DISFRAZ


Otra vez me invade la poesía. Llegan hasta mí palabras plenas. Frases finamente enhebradas.
Es algo que no puedo manejar a mi antojo. Me ocurre, y no hay modo de evitarlo. Cuando luchar contra algo, se transforma en una condena, hay que entregarse; porque todo lo que hagamos de ahí en más, será debilitarnos y perder cada minuto un poco más.
Ahora mi barco se interna en los mares donde nada puede limitarme, ni siquiera yo.
Ahora me saco el disfraz; no me avergüenzo de caminar descalza, de gritar lo que siento, de pronunciar el silencio como quien repite una fórmula sagrada.
Te incluyo en los versos que escribo cada noche, porque tengo un plan.
Tengo una idea, que voy a llevar a cabo: decidí desafiar al destino, a lo que está escrito.
Decidí destrozar mi miedo.
Cómo negar tus increíbles ojos de sol? Cómo intentar poesía sin detenerme en tus hermosas manos?
Cada vez que yo escriba un poema, vas a estar ahí. Cada poema hablará de vos.
Entonces, siempre podré decir te amo sin salir corriendo. Siempre podré abrazarte durante infinitas horas sin que nadie me interrumpa.
El viento te besará la piel cada vez que yo te nombre, y te besaré deliberadamente en cada poesía. Voy a robarte besos y caricias, para tenerte en mi mundo, en cada palabra que te dedique.
Voy a quedarme a tu lado, incluso cuando creas que estás completamente solo, cada vez que traduzca el idioma que late en mi sangre.
Y cuando yo me haya ido, cuando no exista mañana; mi amor por vos seguirá vivo. Haré que este sentimiento trascienda mi propio tiempo. Y como soy muy ambiciosa, mi barco llegará hasta donde lo sentido y derramado en unos versos se transforme en inmortal.
Por estas razones, me saco el disfraz y la chica que te quiere escribe poemas...

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"Dice el maestro: Escribe. Ya sea una carta o un diario, o unas notas mientras hablas por teléfono, pero escribe.
Escribir nos acerca a Dios y al prójimo. Si quieres entender mejor tu papel en el mundo, escribe.
Procura plasmar tu alma por escrito, aunque nadie lo lea; o, lo que es peor, aunque alguien acabe leyendo lo que no querías. El simple hecho de escribir nos ayuda a organizar el pensamiento y a ver con claridad lo que nos rodea. Un papel y un bolígrafo hacen milagros, curan dolores, consolidan sueños, llevan y traen la esperanza perdida.
La palabra tiene poder. (Paulo Coelho, Maktub)"